miércoles, 24 de mayo de 2017

HUMILDE DESCONOCIDO

Parece que al final consiguió salir de su caja invisible para meterse en otra mucho más real. En su funeral hubo apenas diez personas, pero nadie se atreve a ocupar su lugar en el parque. Ahora en la plaza hay una estatua en su honor, casi al lado de la de aquel político tan importante. Recientemente han vallado las dos. A una le habían arrancado la mano ya varias veces. La otra se estaba estropeando por el desgaste de la gente al abrazarla.

lunes, 22 de mayo de 2017

BENDITA INOCENCIA

Desde ese día nadie vende barquillos en el parque, ni tampoco chirrían las cadenas de los columpios. Los globos han dejado de fabricarse y nadie cose ya disfraces. Cajas, palos y piedras no tienen más función que la de cajas, palos y piedras. Desde el día del funeral nada es igual, pero nadie parece haberse dado cuenta y la lápida aún continúa desnuda de flores.
“Señora Inocencia”, reza el epitafio, “que tus ojos sigan viendo lo que los adultos nunca pudieron comprender”.

miércoles, 17 de mayo de 2017

PRIMER ACTO

Ya voy, solo me faltan los tacones – le dijo a la pequeña ayudante cuando le fue a avisar de que quedaban tan solo cuatro minutos para salir a escena. Se retocó los labios, se alisó las arrugas del traje y, decidida, salió del camerino y se dirigió entre el atrezo a su posición en el escenario. Hoy sería su gran debut y no podía fallar nada. El telón subió y un gran foco la iluminó. 
- Cariño, ven que te presente a mis padres. 
Sentado en el sofá descubrió a su público. Más le valía actuar bien.

sábado, 13 de mayo de 2017

VUELTA A CASA

Subió sola a la cubierta para ver anochecer por última vez en Londres. Este viaje duraría un poco más que la vez anterior pues le era imposible ir volando, pero aprovecharía esas horas para despedirse de todo. Atrás quedaría la monotonía y los horarios. Las interminables discusiones y las cortas reconciliaciones. Por fin volvería a ser libre. Dejo caer un par de lágrimas, no por lo que abandonaba, sino por no haberse atrevido a volver antes a su verdadero hogar. Nunca tenía que haberse ido. Jamás debía haberse marchado. Ahora entendía el por qué del nombre de la isla. Pero pronto se solucionaría todo. Wendy volvía a casa.